Nvidia pierde la corona: Apple la destrona mientras el mercado enciende las alarmas de crédito
🔑 Tres puntos clave...
- Nvidia perdió el título de empresa más valiosa del mundo frente a Apple después de que su swap de incumplimiento crediticio (CDS) tocara un récord histórico, encendiendo dudas sobre el llamado "financiamiento circular" en la industria de la inteligencia artificial.
- El pánico se extendió durante la madrugada a Asia: el Kospi surcoreano se desplomó 10.8%, activando su noveno corte de circuito del año, arrastrado por caídas de dos dígitos en Samsung, SK Hynix y Kioxia.
- Pese a ese terremoto en los chips, el promedio industrial Dow Jones avanza con fuerza pasado el mediodía en Nueva York, impulsado por resultados sólidos de Coca-Cola y una rotación de capital hacia software y sectores defensivos.
📊 Wall Street se divide en dos mundos
Pasado el mediodía en Nueva York, el Dow Jones (DJIA) subía con fuerza 1.24%, hasta 52,857.98 puntos, mientras el S&P 500 avanzaba 0.46%, a 7,446.93 unidades. El Nasdaq Composite apenas lograba terreno positivo, con un alza de 0.17%, hasta 24,974.82 puntos, y el Russell 2000 ganaba 0.17%, a 2,952.98 unidades. El Nasdaq 100, el índice más concentrado en tecnología, era el único en rojo, con una caída de 0.45%, hasta 27,914.32 puntos.

Esa fotografía resume perfectamente el día: el mercado en general respira, pero la tecnología sigue conteniendo el aliento. Detrás de ese alivio generalizado están los resultados de Coca-Cola, que reportó una utilidad por acción de 0.97 dólares frente a 0.93 esperados y elevó su previsión de crecimiento orgánico para el año hasta el 5%, lo que impulsó a sus acciones más de 6%. Sherwin-Williams también sorprendió positivamente y subía más de 7%, mientras Boeing avanzaba cerca de 3% tras generar flujo de caja libre positivo por primera vez en su plan de recuperación.
Este tipo de resultados ha favorecido una rotación de capital hacia sectores considerados más defensivos, como consumo básico y servicios de comunicación, que hoy lideran las ganancias del S&P 500.
🚨 Nvidia pierde la corona: el mercado ya no solo mira las ganancias
El evento más comentado de la jornada, sin embargo, no tiene que ver con resultados trimestrales, sino con un instrumento que hasta hace pocos días nadie revisaba para hablar de Nvidia: el swap de incumplimiento crediticio o CDS (un contrato que funciona como un seguro contra el impago de una deuda; cuanto más caro, más nervioso está el mercado sobre la solidez financiera de esa compañía). El CDS a cinco años de Nvidia se disparó el lunes hasta un récord de 82 puntos básicos, su mayor salto intradía desde que el contrato comenzó a cotizarse activamente en noviembre de 2025. Apenas a principios de mes, ese mismo indicador rondaba los 40 puntos básicos.

El detonante fue un reporte de Bloomberg que reveló que Nvidia estaría negociando acuerdos de infraestructura de inteligencia artificial por más de 750,000 millones de dólares en conjunto, incluyendo una garantía de financiamiento de 250,000 millones de dólares para respaldar un centro de datos de OpenAI en Ohio, y un acuerdo adicional para financiar 350,000 millones de dólares en compras de chips de la misma OpenAI.
La preocupación de fondo se conoce como financiamiento circular: Nvidia invierte capital o respalda deuda de clientes como OpenAI, quienes luego usan ese mismo dinero para comprarle chips a Nvidia, lo que puede inflar artificialmente la demanda real del mercado. Tanto el Fondo Monetario Internacional como el Banco de Pagos Internacionales ya han señalado este esquema como un riesgo sistémico.
La consecuencia inmediata fue bursátil: las acciones de Nvidia cayeron 4.99% el lunes, cerrando en 196.51 dólares y eliminando cerca de 250,000 millones de dólares de valor de mercado. Ese retroceso le costó a la compañía el título de empresa más valiosa del mundo, que pasó a manos de Apple, cuyas acciones subieron más de 1% hasta una capitalización cercana a los 4.95 billones de dólares.

El estrés crediticio no se quedó en Nvidia. Oracle fue degradada recientemente por S&P Global a BBB-, apenas un escalón por encima de la categoría "bono basura", y su propio CDS a cinco años se amplió hasta 215 puntos básicos, desde 144 puntos a comienzos de año.
🌏 El contagio llega a Asia: el peor día del año para Corea
Esa misma inquietud crediticia se combinó con otro factor durante la madrugada asiática: el temor a que China esté acortando la distancia tecnológica en semiconductores. El resultado fue una jornada histórica para los mercados de Corea del Sur y Japón.
- El índice Kospi de Corea del Sur se desplomó 10.8%, obligando a las autoridades a activar cortes de circuito (pausas automáticas de negociación) por novena vez en el año.
- SK Hynix, uno de los mayores proveedores mundiales de memoria de alto ancho de banda para servidores de inteligencia artificial, cerró con una caída de 14.65%.
- Samsung Electronics retrocedió 13.39%.
- En Japón, Kioxia, fabricante de memoria que hasta junio era la empresa de mayor capitalización bursátil del país, se desplomó 18.33%, y ha perdido la mitad de su valor de mercado en el último mes.
- Tokyo Electron y Advantest cayeron alrededor de 11% y 10%, respectivamente, mientras el índice Nikkei 225 retrocedió cerca de 4%.

Analistas como Sundeep Gantori, de Standard Chartered, atribuyen la reacción a una combinación de factores: la preocupación por cómo se está financiando la infraestructura de inteligencia artificial, el avance de las capacidades chinas en fabricación de chips, y reportes de casas de bolsa que anticipan un techo en los precios de la memoria hacia 2027. Con todo, Gantori matiza que el mercado sigue siendo lo suficientemente grande para que convivan varios jugadores, y otros analistas, como Jing Jie Yu de Morningstar, describen la reacción del día como "una sobrerreacción" que probablemente se corrija.
🏛️ La Fed entra en su recta final
En medio de este ruido, la Reserva Federal inició este martes su reunión de dos días, con la decisión de tasas prevista para mañana miércoles. El mercado descuenta actualmente una probabilidad de entre 30% y 38% de un alza esta semana, aunque para septiembre esa probabilidad de un aumento se eleva hasta cerca del 80%, según el CME FedWatch Tool. La atención seguirá puesta en el tono del presidente Kevin Warsh, quien ha optado por no ofrecer orientación futura detallada sobre el rumbo de las tasas, dejando a los inversionistas con menos certezas explícitas de cara a la conferencia de prensa.
A esto se suma una señal de alerta que viene ganando fuerza en el mercado de crédito en general: la deuda de margen (el dinero que los inversionistas piden prestado para invertir en acciones) alcanzó un récord de 1.5 billones de dólares en junio, dejando a los inversionistas con un déficit neto frente a sus corredores de 1 billón de dólares por primera vez.
Además, el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años se mantiene por encima del 5%, el periodo más prolongado en ese nivel desde los primeros días de la crisis financiera de 2007, lo que podría encarecer hipotecas y otros créditos si la tendencia continúa.
🔎 Qué deben tener en cuenta los inversionistas
- El mercado de crédito ya no es un dato secundario. Cuando los CDS de compañías como Nvidia u Oracle se disparan, están enviando una señal distinta —y a veces más temprana— que las propias ganancias por acción; ignorar esta variable puede dejar a un inversionista a contramano de un cambio de sentimiento.
- Una caída regional violenta no siempre implica un problema fundamental duradero. El desplome del Kospi comparte varias de las causas que ya afectaron a Wall Street el lunes, lo que sugiere un fenómeno de sobrerreacción y apalancamiento, más que un deterioro estructural inmediato en la demanda de memoria.
- La rotación sectorial puede compensar la volatilidad tecnológica. El hecho de que el Dow avance con fuerza mientras el Nasdaq 100 retrocede confirma que hay espacio para que sectores como consumo básico, industriales y software sostengan al mercado incluso si la narrativa de la inteligencia artificial se toma una pausa.
- La atención debe repartirse entre la Fed y los resultados de mañana. La combinación de la decisión de tasas del miércoles con los reportes de Microsoft y Meta el mismo día concentra un riesgo binario que puede mover con fuerza a los índices en cuestión de horas.
✍️ Visión Sigma

Lo que ocurrió hoy marca un punto de inflexión sutil pero importante en cómo el mercado está evaluando a las compañías de inteligencia artificial.
Durante casi dos años, la conversación giró casi exclusivamente en torno al crecimiento de ingresos y a la capacidad de estas empresas para monetizar sus inversiones. Ese enfoque empieza a compartir protagonismo con una pregunta distinta y más incómoda: ¿con qué está siendo financiado ese crecimiento y qué tan sólida es esa estructura de financiamiento?
El hecho de que el mercado de crédito, tradicionalmente más conservador y menos propenso a la euforia que el mercado accionario, empiece a exigir primas de riesgo más altas para asegurar la deuda de Nvidia y Oracle no es un detalle técnico menor; es un cambio de narrativa.
El contagio hacia Asia, por su parte, confirma algo que ya intuíamos: la cadena de valor de la inteligencia artificial está profundamente interconectada a nivel global, y un evento de sentimiento en Wall Street puede amplificarse de forma desproporcionada en mercados con mayor apalancamiento, como el surcoreano. Para el inversionista de largo plazo, la recomendación no es huir de la temática de inteligencia artificial, sino exigir mayor disciplina analítica: distinguir entre las compañías que financian su crecimiento con flujo de caja genuino y aquellas que dependen cada vez más de estructuras de deuda cruzada.
Los resultados de Microsoft y Meta mañana, junto con la decisión de la Fed, serán la primera gran oportunidad para poner a prueba si esta inquietud crediticia tiene fundamento o si, como sugieren algunos analistas, se trata de una reacción exagerada que el mercado corregirá en los próximos días.