Wall Street se hunde: la IA, el petróleo y la Fed chocan en un solo día
🔑 Tres puntos clave...
- Wall Street cerró en rojo este jueves: el Dow Jones cayó 0.97% a 51,711.65 puntos, el S&P 500 retrocedió 1.21% a 7,408.30 puntos y el Nasdaq Composite se desplomó 2.15% a 25,137.69 puntos, arrastrado por Alphabet (-7%) y Tesla (-14%) tras elevar drásticamente sus planes de gasto en inteligencia artificial.
- El petróleo Brent superó los $100 por barril por primera vez desde mayo (+7%, a US$100.69) después de que los hutíes atacaran dos petroleros sauditas en el mar Rojo, mientras Donald Trump advirtió que evalúa un "ataque masivo" contra Irán.
- Las solicitudes de desempleo en EE. UU. cayeron a su nivel más bajo desde 1969 (187,000), lo que —sumado al repunte del petróleo— empujó el rendimiento del bono del Tesoro a 2 años a un máximo de 17 meses (4.36%) y elevó a una de cada tres la probabilidad de que la Reserva Federal suba las tasas, en lugar de mantenerlas.
📊 El día en los mercados: la IA vuelve a inquietar a los inversionistas

La jornada del jueves quedará marcada como el momento en que el mercado le pasó la factura al gasto de capital (capex) de las grandes tecnológicas. 🖥️ Alphabet, matriz de Google, reportó ingresos de $119,800 millones (+24% interanual) que superaron las expectativas, e incluso su negocio en la nube creció 82%. Sin embargo, lo que espantó a los inversionistas fue otra cifra: la compañía quemó US$5,900 millones en flujo de caja libre, algo que no ocurría en cerca de una década, después de elevar su presupuesto de capex 2026 a un rango de $195,000 a $205,000 millones —desde los $180,000-$190,000 millones previos— y advertir que el gasto seguirá subiendo en 2027.
🚗 Tesla vivió su propio golpe: cayó cerca de 14% después de reportar flujo de caja libre negativo por primera vez en dos años (-US$1,100 millones), con un margen automotriz de 16.3% —muy por debajo del 19.4% esperado—, pese a que las entregas de vehículos (480,126 unidades) batieron el pronóstico. Elon Musk reconoció en la llamada con analistas que "este es un año masivo en capex", apostando a que las inversiones en Robotaxi, IA y los robots humanoides Optimus "generarán retornos increíbles".
El golpe no fue parejo: mientras el sector de consumo discrecional (-4.90%) y servicios de comunicación (-4.86%) lideraron las pérdidas, el sector industrial avanzó 1.5% —el mejor del día—, impulsado por gigantes de defensa como Lockheed Martin (+9.7%) y RTX (+7.2%), que elevaron sus proyecciones ante el aumento del gasto militar del Pentágono. Honeywell (+5.2%) también brilló tras un salto de 16% en sus órdenes. En el sector de semiconductores el panorama fue mixto: Micron ganó 3.1% después de que Musk agradeciera públicamente una asignación "significativa" de chips de memoria, mientras que STMicroelectronics se desplomó cerca de 15% en Europa por una guía de ingresos del tercer trimestre más débil de lo esperado.

🛢️ Geopolítica y petróleo: el mercado vuelve a mirar Medio Oriente

El otro factor que presionó a las bolsas fue la escalada en Medio Oriente. Los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, reivindicaron un ataque contra dos petroleros sauditas en el mar Rojo, lo que llevó al crudo Brent a superar los $100 por barril (+7%, a US$100.69) por primera vez desde el 22 de mayo, mientras el WTI avanzó 6% hasta US$92.19. Según la firma de rastreo Kpler, los cruces confirmados por el estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del comercio petrolero mundial— cayeron 75%.
El presidente Trump elevó la tensión al advertir que evalúa un "ataque masivo" contra Irán, calificándolo como potencialmente "mayor que cualquiera realizado anteriormente". Esto ocurrió tras una duodécima noche consecutiva de bombardeos estadounidenses contra objetivos iraníes. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la situación está "saliendo de control". Como consecuencia directa de esta aversión al riesgo, el oro cayó más de 2% (probando los US$4,050 por onza), la plata retrocedió cerca de 4% (por debajo de US$60) y las criptomonedas no escaparon: Bitcoin cedió cerca de 2% (por debajo de US$65,000) y Ethereum perdió 2.5% (por debajo de US$1,900), mientras el dólar se fortaleció frente a las principales divisas.
💵 Bonos, empleo y la Fed: la variable que nadie estaba mirando
Mientras la atención se centraba en la IA y el petróleo, un tercer factor cobró fuerza silenciosamente: las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo en EE. UU. cayeron en 22,000, hasta apenas 187,000 —su nivel más bajo desde 1969—, muy por debajo de las 212,000 que esperaban los economistas. Un mercado laboral tan resiliente le da a la Reserva Federal más margen para mantener una postura restrictiva frente a la inflación, justo cuando el repunte del petróleo amenaza con reavivarla.

Esa combinación empujó el rendimiento del bono del Tesoro a 2 años hasta 4.36%, su nivel más alto desde el 12 de febrero de 2025. El resultado más llamativo: los operadores ahora asignan una probabilidad de una en tres a que la Fed suba las tasas en su reunión de la próxima semana, un giro notable frente al escenario de "pausa" que dominaba hace apenas unos días. El índice de volatilidad VIX ("el termómetro del miedo" de Wall Street) subió 3 puntos hasta 19.64, su nivel más alto en casi un mes.
🔎 Qué deben tener en cuenta los inversionistas
- La rotación sectorial es la historia bajo la historia. Mientras las Magnificent Seven y el Nasdaq concentran las pérdidas, sectores de valor, industriales y de pequeña capitalización han mostrado mejor comportamiento relativo en las últimas semanas —una señal de que el capital se está moviendo dentro del mercado, no necesariamente saliendo de él.
- El capex ya no es un detalle técnico, es la variable que mueve el precio. El mercado dejó de premiar el crecimiento de ingresos por sí solo; ahora exige visibilidad sobre cuándo ese gasto masivo en infraestructura de IA se traduce en flujo de caja positivo.
- La combinación petróleo-empleo-Fed puede ser más determinante que la geopolítica en sí. Un crudo por encima de $100 sostenido varias semanas, sumado a un mercado laboral que no se debilita, es la mezcla que podría inclinar a la Fed hacia una postura más dura de lo que el mercado tenía descontado.
✍️ Visión Sigma

Lo relevante de esta sesión no es que las acciones cayeran, sino por qué cayeron simultáneamente tres frentes que normalmente se mueven de forma independiente. Cuando el mercado castiga a la vez el gasto en inteligencia artificial, el riesgo geopolítico y la resiliencia del empleo, lo que realmente está reprecificando es su propio nivel de confianza sobre cuánto puede sostener la Fed una postura acomodaticia si la inflación vuelve a acelerarse por la vía energética.
El patrón de rotación —value y pequeña capitalización ganando terreno frente a las megacap tecnológicas— no es ruido: es la manera en que el mercado empieza a diversificar su apuesta ante la incertidumbre sobre el retorno real del capex en IA. Para el inversionista de largo plazo, la pregunta no debería ser si Alphabet o Tesla "fallaron", sino si sus modelos de negocio pueden sostener un ciclo de inversión de esta magnitud sin comprometer la generación de caja durante varios trimestres consecutivos. La respuesta a esa pregunta, más que cualquier titular geopolítico, definirá el rumbo de esta temporada de resultados.