Fin de una era en Apple, mientras Nvidia teje su telaraña de miles de millones en IA
🔑 Tres puntos clave...
- Cambio de guardia en Apple. John Ternus asume hoy como director ejecutivo, poniendo fin a 15 años de liderazgo de Tim Cook, bajo el cual el valor de mercado de la compañía se multiplicó más de 13 veces.
- Nvidia amplía su red de financiamiento cruzado. El nuevo acuerdo de 35.000 millones de dólares entre Anthropic y Lambda —ambas respaldadas por Nvidia, en un centro de datos que Nvidia arrienda— reaviva el debate sobre el llamado "financiamiento circular" en la industria de inteligencia artificial.
- Los fundamentales siguen sólidos pese al ruido. La temporada de resultados del segundo trimestre está resultando la mejor en años, con un crecimiento de utilidades del 32% frente al 23% proyectado, aunque el mercado hoy cotiza más pendiente de la geopolítica y los bonos que de estas cifras.
🍏 Fin de una era: Wall Street despide a Tim Cook y recibe a John Ternus

Hoy, 1 de septiembre, se formaliza uno de los relevos de liderazgo más relevantes en la historia reciente de la industria tecnológica. John Ternus, quien se desempeñaba como vicepresidente senior de Ingeniería de Hardware, toma oficialmente las riendas de Apple como director ejecutivo, mientras Tim Cook pasa a ocupar el cargo de presidente ejecutivo de la junta directiva.
Cook asumió la dirección de Apple en 2011, apenas semanas antes del fallecimiento de Steve Jobs, en uno de los momentos de mayor presión sucesoria que haya enfrentado una empresa tecnológica. Bajo su mandato, el valor de mercado de la compañía pasó de aproximadamente 350.000 millones de dólares a unos 4,6 billones de dólares actuales, es decir, un crecimiento superior a 13 veces. Su gestión se caracterizó menos por lanzamientos de productos disruptivos —el sello distintivo de la era Jobs— y más por disciplina operativa, gestión de la cadena de suministro y una expansión notable del negocio de servicios.
Ternus, de 50 años, lleva más de dos décadas en la compañía, donde ingresó en 2001 como parte del equipo de diseño de producto. Su perfil marca un regreso a un liderazgo con raíces técnicas y de ingeniería de hardware, en momentos en que Apple enfrenta el desafío de consolidar su estrategia de inteligencia artificial frente a competidores que han avanzado más rápido en ese frente.
🔗 La telaraña de Nvidia: cuando el proveedor de chips se convierte en banquero de la IA

Mientras Apple gira una página institucional, Nvidia protagoniza hoy una historia que vuelve a poner sobre la mesa una de las preguntas más incómodas de la industria de inteligencia artificial: ¿hasta qué punto el auge de este sector se sostiene con demanda genuina y hasta qué punto se sostiene con financiamiento que la propia Nvidia ayuda a crear?
El detonante es un nuevo acuerdo de cómputo en la nube por 35.000 millones de dólares entre Anthropic, la desarrolladora del asistente de inteligencia artificial Claude, y Lambda, un proveedor de infraestructura respaldado por inversión de Nvidia. El giro particular está en que Nvidia también sostiene el contrato de arrendamiento del centro de datos donde operará ese acuerdo, un espacio que aseguró previamente con el desarrollador de infraestructura Hut 8. En otras palabras: una empresa de inteligencia artificial respaldada por Nvidia le paga a un proveedor de nube respaldado por Nvidia, que a su vez opera en una instalación arrendada por Nvidia y equipada con procesadores de Nvidia.
Este tipo de estructura —conocida en el mercado como "financiamiento circular"— no es nueva para Nvidia, pero sí se está volviendo más frecuente y de mayor tamaño. Solo en las últimas semanas, la compañía también participa en un compromiso de 45.000 millones de dólares entre Anthropic y otro proveedor de nube que respalda, Nscale, además de mantener una inversión directa de 10.000 millones de dólares en la propia Anthropic. A esto se suma su ya conocido compromiso de hasta 100.000 millones de dólares anunciado con OpenAI el año pasado.
- Analistas como Jordan Klein, de Mizuho, describen el modelo como una forma en la que Nvidia, en la práctica, prefinancia la compra de sus propios productos: usa sus chips como garantía, los renta de vuelta a la cadena de suministro de inteligencia artificial y depende de los pagos de arrendamiento de sus clientes para recuperar ese capital.
- El Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) incluyó recientemente el colapso del financiamiento circular como uno de los riesgos que podrían amenazar la estabilidad financiera global si el gasto de capital en inteligencia artificial se desacelera de forma abrupta.
- Directivos de Nvidia han rechazado públicamente el término "financiamiento circular" para describir el uso de su balance, aunque los términos financieros específicos de varios de estos acuerdos —incluido cuánto le paga Lambda a Nvidia por el uso del centro de datos— siguen sin conocerse.
No es necesariamente una señal de alarma inmediata: como han señalado otros analistas, Nvidia dispone de flujos de caja considerables y estos compromisos representan una fracción relativamente pequeña frente a un valor de mercado que supera los 5 billones de dólares. Pero la falta de transparencia sobre las condiciones financieras de estos acuerdos es, para varios estrategas, el verdadero punto pendiente.
📈 Detrás del ruido: la mejor temporada de resultados en años

En medio de estas dos historias, hay un dato que está pasando casi desapercibido: la temporada de resultados del segundo trimestre está resultando excepcionalmente sólida. El crecimiento de utilidades del S&P 500 se ubica cerca del 32%, muy por encima del 23% que proyectaban los analistas antes de que comenzara la temporada, y representa casi cuatro veces el ritmo promedio de crecimiento de utilidades registrado desde finales de 2013, excluyendo el periodo de pandemia.
De las 486 compañías del índice que ya han reportado, el 86% superó las estimaciones de utilidades, una proporción notablemente alta para cualquier estándar histórico. Buena parte de este impulso proviene precisamente del gasto en infraestructura de inteligencia artificial, que se espera contribuya con cerca del 60% del crecimiento de utilidades por acción del índice en este trimestre.
Es una paradoja que vale la pena señalar: el mismo tema —el auge del gasto en inteligencia artificial— que hoy genera dudas sobre el financiamiento circular de Nvidia es también uno de los principales motores detrás de la fortaleza de las utilidades corporativas en Estados Unidos.
🛢️ El telón de fondo: por qué Wall Street cotiza en rojo hoy
Ninguna de estas historias corporativas ocurre en el vacío. El mercado arrancó septiembre bajo presión por la reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz, que llevó al petróleo a máximos de seis semanas, y por una venta global de bonos soberanos que empujó el rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años a su nivel más alto del actual mandato presidencial, cerca del 4,80%. A esto se suma un tono más duro de la Reserva Federal tras el discurso de Jackson Hole de su presidente, Kevin Warsh, que elevó a cerca del 65% la probabilidad de una subida de tasas en la reunión del 15 y 16 de septiembre.
Este trasfondo —que profundizamos en ediciones anteriores de Visión Sigma— explica por qué, pese a las noticias corporativas de fondo que acabamos de analizar, los índices bursátiles cotizan hoy con pérdidas generalizadas.
📊 Fotografía de Wall Street a media sesión
Hacia media sesión, hora de Nueva York, el Dow Jones de Industriales retrocede un 0,40%, hasta los 52.972,14 puntos; el S&P 500 cede un 0,46%, hasta 7.651,13 unidades; el Nasdaq Composite pierde un 0,76%, hasta 26.170,06 puntos; el Nasdaq 100 lidera las caídas con un 1,00% menos, hasta 29.162,99 unidades; y el Russell 2000 cae un 0,69%, hasta 2.936,02 puntos.

🧩 Otras historias corporativas que también mueven la aguja
- 🎮 GoPro se dispara después de que el creador de contenido de YouTube Markiplier se convirtiera en su mayor accionista individual.
- 🦉 Duolingo sube más del 6% tras una mejora de recomendación de Evercore ISI, que considera menor de lo temido la amenaza de ChatGPT sobre su modelo de negocio.
- 💾 Micron cae cerca de un 2% por preocupaciones sobre una posible huelga de trabajadores en Taiwán.
- 🚗 NIO retrocede tras reportar ingresos del segundo trimestre por debajo de lo esperado, aunque sus entregas de vehículos mantienen una tendencia positiva.
- 🩺 Medtronic avanza después de elevar su previsión de crecimiento orgánico de ingresos para el año fiscal.
- 📦 Amazon enfrenta una nueva demanda de la Comisión Federal de Comercio y 22 estados, que alegan manipulación de precios en sus subastas de publicidad, algo que la compañía niega.
- 📣 OpenAI reveló que su negocio publicitario ya alcanza una tasa anualizada de 1.000 millones de dólares, apenas 200 días después de lanzar anuncios en ChatGPT.
📅 Lo que viene: una semana decisiva para los mercados
- Viernes: informe de nómina no agrícola de agosto en Estados Unidos.
- 10 de septiembre: reunión del Banco Central Europeo, con el mercado descontando un 98% de probabilidad de una subida de tasas.
- 11 de septiembre: índice de precios al consumidor de agosto en Estados Unidos.
- 15 y 16 de septiembre: reunión de política monetaria de la Reserva Federal.
🔎 Qué deben tener en cuenta los inversionistas
El relevo en Apple y la expansión de la red de acuerdos de Nvidia son, en el fondo, dos caras de la misma transición estructural que vive el mercado tecnológico estadounidense: el paso de una era dominada por el hardware de consumo hacia una dominada por la infraestructura de inteligencia artificial. Para quienes tienen exposición a Apple, la pregunta relevante no es tanto si Ternus mantendrá el ritmo de crecimiento de Cook, sino si logrará posicionar a la compañía de forma más competitiva en inteligencia artificial, un terreno donde Apple ha ido a la zaga frente a sus pares.
Para quienes tienen exposición a Nvidia o al ecosistema de infraestructura de IA en general, el mensaje es de cautela selectiva más que de alarma. El financiamiento circular no es, por sí solo, una señal de fraude ni de colapso inminente; es una práctica que concentra riesgo en un número reducido de contrapartes interconectadas. Vale la pena distinguir entre empresas cuya demanda de cómputo proviene de ingresos operativos reales —como sugiere el salto de Anthropic a 65.000 millones de dólares en ingresos anualizados— y aquellas cuyo crecimiento depende en mayor medida de la disponibilidad continua de financiamiento externo.
Por último, la fortaleza de la temporada de resultados es un recordatorio útil: los fundamentales corporativos en Estados Unidos siguen siendo sólidos, incluso cuando el ánimo del mercado en un día puntual está dominado por titulares geopolíticos o de tasas de interés. Separar el ruido de corto plazo de la tendencia de fondo sigue siendo, hoy más que nunca, la tarea central del inversionista.
✍️ Visión Sigma

Hay algo revelador en que el mismo día en que Wall Street registra pérdidas por temores geopolíticos, dos de las historias más importantes de fondo sean, en realidad, historias de confianza a largo plazo: la confianza de una junta directiva en que un ingeniero de hardware puede liderar la próxima década de Apple, y la confianza —o la falta de ella, según el analista que se consulte— en que la demanda de cómputo de inteligencia artificial es lo suficientemente real como para justificar la telaraña de compromisos financieros que Nvidia sigue tejiendo.
Estas dos historias comparten un hilo común que creemos vale la pena seguir de cerca: ambas dependen, en última instancia, de si la inteligencia artificial genera ingresos reales al ritmo que sus principales protagonistas están apostando. Apple necesita demostrar que su próximo capítulo bajo Ternus puede monetizar la IA con la misma disciplina con la que Cook monetizó el ecosistema de servicios. Nvidia y sus socios necesitan demostrar que la demanda de cómputo de compañías como Anthropic seguirá creciendo al ritmo suficiente para justificar decenas de miles de millones de dólares en compromisos de infraestructura, independientemente de cómo se estructuren financieramente.
Mientras tanto, la temporada de resultados nos recuerda que no conviene confundir la volatilidad del día a día con el estado real de las utilidades corporativas: un crecimiento del 32% frente a una expectativa del 23% es, en cualquier ciclo, una señal de fortaleza que merece más atención de la que está recibiendo hoy.