El rescate del Tesoro: Wall Street rebota, el oro brilla y los chips resisten su peor semana
🔑 Tres puntos clave...
- El Tesoro de EE. UU. anunció que duplicará sus recompras de deuda de largo plazo a un mínimo de US$4.000 millones por operación desde el 9 de septiembre, lo que alivió los rendimientos y empujó al alza a las acciones, el oro y el bitcoin, mientras el dólar cayó a su nivel más débil desde finales de mayo.
- Los semiconductores encadenan su cuarta jornada consecutiva de pérdidas —el índice SOX cae cerca de un 5% en la semana— presionados por el costo del dinero a largo plazo y las dudas sobre la "financiación circular" del boom de la inteligencia artificial.
- Moderna y Merck dispararon al sector salud a máximos históricos tras un ensayo exitoso contra el melanoma, mientras el mercado espera hoy las minutas de la Reserva Federal y ya mira hacia el simposio de Jackson Hole, la próxima semana.
🏛️ El giro del Tesoro que cambió el humor del mercado
Tras tres jornadas consecutivas de pérdidas, Wall Street logró estabilizarse este miércoles gracias a un movimiento inesperado del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. La entidad, liderada por el secretario Scott Bessent, anunció que prácticamente duplicará el tamaño de sus operaciones de recompra de deuda de largo plazo, llevándolas a un mínimo de US$4.000 millones por operación a partir del 9 de septiembre.
La medida busca aportar liquidez a un mercado de bonos que venía sufriendo: el rendimiento del bono a 30 años había tocado esta semana su nivel más alto desde 2007, cerca del 5,33%, y el de 10 años se acercaba al 4,70%. Tras el anuncio, ambos retroceden: el de 30 años se ubica alrededor del 5,21% y el de 10 años cerca del 4,65%.

El mercado interpretó el mensaje como una señal de que el Tesoro está dispuesto a usar herramientas de su balance de forma más agresiva si el tramo largo de la curva sigue deteriorándose, aunque analistas como la exfuncionaria de la Reserva Federal de Dallas Jill Cetina advierten que esto no resuelve el problema de fondo: el creciente déficit fiscal estadounidense.
Con este telón de fondo, los índices operan mixtos con sesgo positivo en las primeras horas de la tarde en Nueva York: el Dow Jones sube 0,28%, el S&P 500 avanza 0,34% y el Nasdaq Composite gana 0,21%, aunque el Nasdaq 100 cede 0,10%, lastrado por el peso de los semiconductores en su composición. El Russell 2000, termómetro de las empresas más pequeñas, es el mejor del día con un alza de 0,50%.

📉 Los semiconductores no logran detener su caída
Mientras los bonos alivian presión, el sector de chips vive su peor tramo del mes. Esta es la cuarta jornada consecutiva de pérdidas para los semiconductores, y su índice de referencia, el Philadelphia Semiconductor Index (SOX), acumula un retroceso cercano al 5% solo esta semana.
La lista de golpeados es larga: Micron cayó más de 7%, Intel más de 6%, Teradyne casi 9%, y el segmento de memoria y almacenamiento fue el más castigado, con Seagate, SanDisk y SK Hynix cediendo alrededor de 9% cada uno. El contagio saltó a Asia durante la madrugada, con Samsung y SK Hynix hundiéndose hasta 7% y la bolsa surcoreana desplomándose 5,8%.
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Detrás de la corrección hay tres frentes que se entrelazan: el costo del dinero a largo plazo compite ahora con el capital que necesita la inteligencia artificial; persisten las dudas sobre la llamada "financiación circular" —donde empresas como Nvidia invierten en sus propios clientes, que luego les compran chips, inflando ingresos sin necesariamente multiplicar la demanda final—; y la tensión geopolítica en Medio Oriente mantiene una prima de riesgo sobre el petróleo. No todo fue negativo: Marvell Technology se disparó más de 9% tras sellar una alianza de desarrollo de chips con Alphabet, que incluye una opción para que Google compre hasta US$12.180 millones en acciones de la compañía.
El consenso del mercado se inclina por hablar de una "corrección sana" antes que del fin del ciclo de la inteligencia artificial, aunque firmas como JPMorgan han señalado paralelismos con la divergencia bursátil previa al estallido de la burbuja puntocom entre 1999 y 2000 —una comparación que no implica necesariamente un desplome, pero sí una señal a vigilar.
💊 Moderna y Merck sacuden al sector salud

La otra gran noticia del día llegó desde la biotecnología. Moderna y Merck informaron que su terapia conjunta contra el melanoma, basada en ARN mensajero, cumplió los objetivos de un ensayo de fase 3, reduciendo significativamente el riesgo de recurrencia de este cáncer de piel. La reacción del mercado fue contundente: la acción de Moderna llegó a duplicar su valor en algunos momentos de la sesión, y Merck avanzó cerca de 10%, liderando las ganancias del Dow Jones.
El optimismo se contagió a otras biotecnológicas: Novavax subió más de 6% y los certificados de BioNTech en EE. UU. treparon más de 17%. En conjunto, el sector salud del S&P 500 subió 2,7% y marcó un máximo histórico, convirtiéndose en el mejor sector del índice en la jornada.
🛢️ Petróleo, dólar y refugio: el otro tablero en movimiento
El oro también fue protagonista: el metal recuperó el nivel de los US$4.500 por onza, con un avance superior al 2% en la jornada, favorecido por el retroceso de los rendimientos y por un dólar que se debilitó hasta su nivel más bajo desde finales de mayo.
El bitcoin, por su parte, cotiza hoy en la zona de los US$64.500-65.000, sostenido por un ambiente favorable para los activos de riesgo y a la espera de una reunión entre líderes del sector cripto y el presidente Donald Trump en la Casa Blanca esta tarde.
En el frente energético, el petróleo se mantiene firme: el WTI ronda los US$86 por barril y el Brent supera los US$91, presionados al alza por la escalada entre Emiratos Árabes Unidos e Irán, luego de que Abu Dabi anunciara la ruptura de lazos económicos con Teherán tras acusarlo de disparar misiles balísticos contra su territorio. La incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz sigue alimentando una prima de riesgo inflacionaria que complica el panorama de tasas.
🔮 Lo que viene: minutas de la Fed y Jackson Hole
Hoy se conocerán las minutas de la reunión de la Reserva Federal del 28 y 29 de julio, en la que el FOMC votó 9 a 3 por mantener las tasas sin cambios, con tres miembros disidentes que pedían un alza de un cuarto de punto. El mercado da hoy una probabilidad cercana al 67% de que la Fed mantenga las tasas sin cambios en la reunión de septiembre, frente a un 33% de probabilidad de un alza de 25 puntos básicos.
La atención ya se dirige también hacia el simposio de Jackson Hole, que se realizará entre el 27 y el 29 de agosto, donde se espera el discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, el viernes 28. Ese discurso podría convertirse en el próximo catalizador para las valoraciones del sector tecnológico: una postura más flexible devolvería oxígeno a los múltiplos de crecimiento, mientras que un tono más duro alimentaría la presión vendedora.
A esto se suma un frente adicional: se espera que en septiembre las grandes tecnológicas —Microsoft, Alphabet, Oracle, Amazon y Meta, entre otras— salgan al mercado con una nueva ola de emisión de bonos corporativos para financiar la construcción de centros de datos de inteligencia artificial. BofA Global ya proyecta una cifra récord de US$2,1 billones en emisión de deuda corporativa con grado de inversión para todo 2026, lo que podría competir por el mismo capital que busca refugio en los bonos del Tesoro.
🔎 Qué deben tener en cuenta los inversionistas
- La intervención del Tesoro relaja la presión de corto plazo sobre los rendimientos, pero no corrige el problema estructural del déficit fiscal estadounidense; conviene distinguir entre alivio táctico y solución de fondo.
- La corrección en semiconductores, aunque dolorosa, no ha frenado las ganancias corporativas: el S&P 500 encamina un crecimiento de utilidades cercano al 32% en el segundo trimestre, muy por encima del 23% esperado, lo que sugiere que el fundamento de la demanda de inteligencia artificial sigue intacto pese a la volatilidad de corto plazo.
- La combinación de oro, bitcoin y acciones subiendo al mismo tiempo es inusual y refleja más un alivio puntual de liquidez que un cambio de régimen; conviene no interpretar el rally de hoy como el inicio de una tendencia sostenida sin confirmación en las próximas sesiones.
- Jackson Hole y las minutas de la Fed serán los próximos catalizadores; los portafolios muy concentrados en tecnología y semiconductores podrían beneficiarse de revisar su nivel de exposición antes de esos eventos.
✍️ Visión Sigma

El mercado de hoy deja una lectura clara: cuando la liquidez se mueve, todo se mueve con ella. La decisión del Tesoro de ampliar sus recompras de deuda no es, en el fondo, política monetaria —eso corresponde a la Fed—, pero el mercado la trató como si lo fuera, y esa es quizás la señal más importante de la jornada. En un entorno donde el déficit fiscal estadounidense sigue creciendo y las hiperescaladoras tecnológicas compiten por el mismo capital de largo plazo para financiar la inteligencia artificial, cualquier gesto de las autoridades para contener los rendimientos será leído por los inversionistas como una promesa implícita de estabilidad, incluso si su tamaño real es modesto frente a un mercado de bonos de US$31 billones.
Para el inversionista de largo plazo, el mensaje de fondo no cambia: la tensión entre el costo del dinero y las valoraciones exigentes de la inteligencia artificial no ha desaparecido, solo se ha aplazado. La corrección de los semiconductores puede convertirse en una oportunidad de entrada selectiva si se confirma como un ajuste técnico, pero el propio JPMorgan ya advierte sobre paralelismos con episodios pasados de euforia tecnológica. La diversificación entre acciones, bonos y activos de refugio —como lo demuestra el repunte simultáneo de oro y bitcoin hoy— sigue siendo la herramienta más eficaz frente a un entorno donde la geopolítica, la política fiscal y la inteligencia artificial se entrelazan cada vez más.