Lo que pasó cuando cerró Wall Street: Ormuz se tensiona y el after-hours se dispara
🔑 Tres puntos clave...
- 🌙 El verdadero drama de ayer llegó después del cierre: Atlassian, Cloudflare y Twilio se dispararon con doble dígito por previsiones sólidas, mientras Trade Desk se desplomó más de 20% tras decepcionar en resultados.
- 🛢️ El acuerdo sobre el estrecho de Ormuz que el mercado esperaba no llegó: un borrador filtrado que prohibiría el paso de buques estadounidenses e israelíes disparó el crudo a su mayor alza diaria en más de una semana, arrastrando al alza los rendimientos de los bonos.
- 📅 Wall Street cerró su racha ganadora de cinco sesiones justo antes de la cita más importante de la semana: el reporte de empleo de julio, que se conoce hoy viernes y podría inclinar la balanza sobre la próxima decisión de la Reserva Federal.
🌙 Los resultados de después del cierre marcan el verdadero tono
Mientras Wall Street cerraba ayer con pérdidas moderadas —el Dow Jones retrocedió 0,85% hasta 53.885 puntos, rompiendo una racha de cinco sesiones consecutivas al alza, mientras el S&P 500 cedió 0,18% y el Nasdaq apenas 0,06%—, la verdadera historia bursátil del día se escribió después del timbre de cierre, cuando una oleada de resultados trimestrales de compañías tecnológicas de mediana capitalización sacudió el mercado fuera de horario.

Atlassian fue la gran protagonista, con un salto superior al 23% después de reportar ingresos de 1.770 millones de dólares —28% más que hace un año— y una guía para el trimestre que superó ampliamente el consenso de los analistas, impulsada por la adopción acelerada de sus herramientas de inteligencia artificial dentro de su plataforma de colaboración.
Cloudflare avanzó 17% tras entregar una proyección de ingresos y utilidades por encima de lo esperado tanto para el trimestre actual como para el resto del año, y Twilio subió 16% después de elevar su previsión de crecimiento anual de un rango de 14%-15% a 18%-18,5%. Airbnb ganó terreno cercano al 9% con ingresos que crecieron 17% interanual y una demanda particularmente fuerte en América Latina, donde las reservas avanzaron alrededor de 20%, destacando Brasil y México.
Akamai e Instacart también sorprendieron al alza, con avances de 12% y 8% respectivamente.
No todo fue celebración. Trade Desk, la plataforma de publicidad digital, se desplomó más de 20% después de reportar utilidades y ventas por debajo del consenso, y Sweetgreen cayó cerca de 14% tras resultados que decepcionaron tanto en ingresos como en pérdidas por acción.
Dropbox retrocedió cerca de 6% pese a superar ligeramente las expectativas de utilidades, penalizada por un margen bruto apenas por debajo de lo previsto, y DraftKings cedió de forma moderada después de ingresos menores a lo esperado, aunque reafirmó su guía para el año completo.
🛢️ El acuerdo de Ormuz que no llegó
El otro gran giro de la jornada se produjo en el mercado energético. Durante la tarde, medios iraníes reportaron que un comité parlamentario en Teherán revisa un borrador de acuerdo con Omán que prohibiría el tránsito de buques estadounidenses, israelíes y de otras naciones consideradas "hostiles" por el estrecho de Ormuz hasta que se pague una compensación, además de establecer corredores de entrada y salida separados bajo supervisión iraní. Horas más tarde, la misma fuente reportó que Irán había atacado objetivos cerca de la entrada del estrecho.

La combinación de ambas noticias disparó el crudo a su mayor avance diario en más de una semana: el Brent cerró en 82,49 dólares por barril, un alza de 3,8%, mientras que el WTI subió 2,75% hasta 77,29 dólares. Se trata de un vuelco relevante frente al optimismo que dominaba el mercado apenas 24 horas antes, cuando la posibilidad de un acuerdo había llevado al Dow Jones y al S&P 500 a máximos históricos.
El presidente Donald Trump, consultado esta semana sobre si confiaba en que Irán cumpliría esta vez su palabra, respondió con ambigüedad calculada: "Puede que sí, puede que no. En la vida, saben cuándo estás dispuesto a actuar y cuándo estás blofeando. Nosotros estábamos dispuestos a actuar, y lo seguimos estando si es necesario".
Este repunte del petróleo, sumado a un reporte del Financial Times que ya circulaba desde la mañana sobre la disposición del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, a subir tasas si la inflación repunta, empujó al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro durante toda la tarde.

El rendimiento del bono a 10 años cerró en 4,67%, el de 2 años en 4,24% y el de 30 años llegó hasta 5,21%, su nivel más alto en varias semanas. El índice del dólar se fortaleció alrededor de 0,3%, hasta cerca de 99,97 puntos.
🚀 SpaceX responde al desbloqueo de acciones
La otra cara de la jornada la protagonizó SpaceX, que había caído con fuerza el miércoles ante el temor de los inversionistas por el elevado gasto en infraestructura de inteligencia artificial de la compañía. Ayer, coincidiendo con el vencimiento del primer período de bloqueo que impedía a inversionistas iniciales y empleados vender sus acciones —un evento que habilitó más de 911 millones de títulos, equivalentes a duplicar el capital flotante actual de la empresa—, la acción rebotó con fuerza y cerró con un avance de 6,1%.
El resultado desafió las expectativas de que una avalancha de ventas de accionistas tempranos presionara el precio a la baja, lo que sugiere que buena parte de esa oferta potencial ya estaba anticipada por el mercado. La acción, sin embargo, sigue cotizando muy por debajo de su precio de salida a bolsa de 135 dólares.
📅 La cuenta regresiva hacia el dato más esperado de la semana
Toda esta actividad ocurre en la antesala del reporte de nóminas no agrícolas de julio, que se conoce hoy viernes y que los inversionistas consideran el evento más determinante de la semana para las expectativas sobre la Reserva Federal.
El consenso del mercado se ubica en un rango relativamente amplio, entre 80.000 y 95.000 nuevos empleos, con la tasa de desempleo prevista sin cambios en 4,2%. Esa dispersión en las expectativas refleja, en parte, una realidad que varios analistas describen como una economía laboral en una fase inusual de "baja contratación, bajos despidos", en la que un dato demasiado fuerte podría reforzar el argumento de Warsh para subir tasas, mientras que uno débil alimentaría a la minoría de voces en Wall Street —como Citi— que anticipan cortes de tasas más adelante en el año.
En el mercado de opciones, las señales técnicas sobre el reciente rally del S&P 500 muestran una imagen mixta: el índice de volatilidad VIX se mantiene por debajo de su media móvil de 200 días, una señal históricamente asociada con continuidad alcista, y la estructura de futuros de volatilidad sigue inclinada al alza, lo que también favorece a las acciones. Sin embargo, los ratios de opciones put-call continúan en zona de precaución, lo que indica que buena parte de los inversionistas sigue comprando protección pese al optimismo generalizado, una combinación que los analistas técnicos interpretan como fortaleza de precio sin confirmación total del mercado interno.
En el mercado cripto, los flujos institucionales continuaron favoreciendo a Bitcoin y Ethereum en la sesión más reciente reportada.

Bitcoin cotizaba cerca de 64.700 dólares y Ethereum cerca de 1.910 dólares, con este último subiendo con más fuerza en las últimas 24 horas. El oro se mantuvo prácticamente plano, alrededor de 4.300 dólares por onza, mientras que la plata retrocedió cerca de 1,1%, más sensible al fortalecimiento del dólar y al alza de los rendimientos.
🔎 Qué deben tener en cuenta los inversionistas
- La dispersión entre ganadores y perdedores del "after-hours" de ayer confirma que la barra de exigencia sigue muy alta. Empresas con crecimiento sólido pero guías apenas en línea, como Dropbox o DraftKings, fueron penalizadas, mientras que quienes elevaron significativamente su proyección —Atlassian, Cloudflare, Twilio— fueron recompensadas con fuerza. Vale la pena revisar carteras expuestas a software de mediana capitalización bajo ese mismo criterio: no basta con crecer, hay que acelerar.
- El vuelco en las negociaciones de Ormuz es un recordatorio de que este conflicto sigue siendo binario para el mercado de energía. El salto del crudo de ayer, tan brusco como el optimismo de los días previos, ilustra por qué el petróleo continúa siendo el activo más sensible a titulares geopolíticos en este momento, con implicaciones directas sobre inflación, rendimientos de bonos y, en consecuencia, sobre la valoración de las acciones de crecimiento.
- Un dato estructural que merece atención de fondo: la participación de los trabajadores estadounidenses en el ingreso nacional tocó un mínimo histórico en el segundo trimestre, justo cuando las utilidades corporativas del S&P 500 se encaminan a su mejor crecimiento desde 2021. Esta divergencia —que algunos economistas describen como una economía "en forma de K"— no es una señal de alarma inmediata para los mercados, pero sí un factor que podría empezar a pesar sobre el consumo y, eventualmente, sobre las expectativas políticas de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
✍️ Visión Sigma

La sesión de ayer, vista en conjunto con lo que ocurrió después del cierre, deja una lectura más matizada que un simple "día rojo" en los índices. Por un lado, el mercado de resultados corporativos sigue mostrando una fortaleza notable: la capacidad de compañías como Atlassian o Cloudflare para no solo cumplir, sino elevar sustancialmente sus proyecciones en un entorno de tasas todavía elevadas, es una señal genuina de que la demanda subyacente por servicios en la nube y herramientas de inteligencia artificial empresarial no se ha desacelerado. Ese es el tipo de evidencia fundamental que sostiene un mercado alcista más allá del entusiasmo especulativo.
Por otro lado, el episodio de Ormuz de ayer es un llamado de atención sobre la fragilidad del consenso que el mercado había construido esta semana. Apenas un día después de que el optimismo sobre un acuerdo llevara a los índices a máximos históricos, un borrador filtrado bastó para revertir buena parte de esa narrativa y empujar el petróleo a su mayor alza en más de una semana. Para el inversionista institucional, esto refuerza una idea que venimos repitiendo: cualquier estrategia de cobertura sobre energía o renta fija que dependa de un desenlace específico en Medio Oriente debe construirse asumiendo alta probabilidad de reversión súbita, no de resolución lineal.
De cara a hoy, el reporte de empleo llega en un momento en que la Reserva Federal ha dejado claro que su prioridad es la inflación, no el mercado laboral. Eso significa que la reacción del mercado a la cifra de nóminas podría ser menos mecánica de lo habitual: un dato fuerte reforzaría el argumento de Warsh para actuar en septiembre, mientras que uno débil abriría la puerta, aunque sea parcialmente, a la narrativa de recortes que hoy defiende una minoría en Wall Street. En cualquiera de los dos escenarios, la clave para el inversionista no está en adivinar el número exacto, sino en tener ya definida la respuesta de cartera para ambos desenlaces antes de que se publique el dato.