La tregua de los bonos duró un día: Wall Street vuelve a temblar mientras Bitcoin rompe los 70.000 dólares
🔑 Tres puntos clave...
- 📉 El alivio que ofreció el Tesoro de EE. UU. con su plan de recompra de deuda se desvaneció en apenas 24 horas: los rendimientos a 10 y 30 años volvieron a subir y arrastraron a los principales índices, con el Dow Jones cediendo más de medio punto porcentual en la media mañana.
- 🛢️ El petróleo encadena su quinta sesión consecutiva de alzas, con el Brent cerca de los 94 dólares, luego de que Trump amenazara a Irán con lo que calificó como la operación económica "más aplastante" contra un país, reavivando el temor a una inflación importada.
- 🪙 Walmart se desploma tras un tropiezo poco habitual en ventas, mientras Bitcoin supera los 70.000 dólares por primera vez en más de dos meses y revive el llamado "debasement trade" junto al oro.
📉 El respiro de los bonos duró apenas un día

La jornada del miércoles trajo un momento de alivio para los mercados: el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que al menos duplicará el tamaño de las recompras de deuda a 10, 20 y 30 años entre el 9 de septiembre y el 4 de noviembre, en un intento por aportar liquidez al tramo largo de la curva y contener el avance de los rendimientos. El anuncio llegó justo cuando el bono a 30 años había tocado su nivel más alto en casi dos décadas, y logró que los rendimientos cedieran de forma marcada durante esa rueda.
Sin embargo, ese respiro resultó efímero. Este jueves los rendimientos revirtieron casi por completo la caída: el bono a 10 años —referencia clave para hipotecas, préstamos automotores y tarjetas de crédito— subió a 4,70%, mientras que el de 30 años avanzó a 5,24%, prácticamente en los mismos niveles previos al anuncio. El de 2 años, más sensible a las decisiones de la Reserva Federal, se ubicó en 4,20%.
Analistas de JPMorgan Chase advirtieron que este tipo de intervenciones "no resuelven los desafíos estructurales subyacentes" y que su efecto más duradero podría ser justamente lo contrario: un mayor prima de riesgo (term premium), es decir, el rendimiento adicional que los inversionistas exigen por prestarle al gobierno estadounidense a largo plazo, precisamente porque el Tesoro está interviniendo de forma menos "regular y predecible". El contexto no ayuda: la deuda pública de EE. UU. superó por primera vez los 40 billones de dólares esta semana, apenas meses después de cruzar los 39 billones en abril.
A esto se suma la política monetaria. Las actas de la reunión de julio de la Reserva Federal (FOMC, el comité que define las tasas de interés) mostraron que varios de sus 19 integrantes ya respaldan una subida de tasas si la inflación no cede, aunque la mayoría prefirió mantenerlas sin cambios.
El mercado descuenta actualmente solo un 35% de probabilidad de un alza de 25 puntos básicos en la reunión del 15 y 16 de septiembre. La presidenta de la Fed de San Francisco, Mary Daly, matizó el tono con comentarios más moderados, mientras que el mercado también espera con atención el simposio de Jackson Hole la próxima semana, donde el presidente de la Fed, Kevin Warsh, podría dar más pistas sobre el rumbo de la política monetaria.
📊 Wall Street retrocede con el petróleo como telón de fondo

Con este telón de fondo, los principales índices estadounidenses operan en rojo durante la sesión de media mañana: el Dow Jones retrocede alrededor de 0,53%, el S&P 500 cede cerca de 0,23%, el Nasdaq Composite pierde aproximadamente 0,68%, el Nasdaq 100 baja 0,48% y el Russell 2000, el índice de compañías de menor capitalización, es el más golpeado con una caída cercana al 0,91%.
El sector de consumo básico y discrecional lidera las pérdidas por el desplome de Walmart, mientras que el segmento energético se sostiene gracias al repunte del crudo. Las acciones de ciberseguridad también sufrieron —CrowdStrike, Okta y Zscaler cayeron más de 3%— tras conocerse la salida de un alto ejecutivo de CrowdStrike para lanzar un fondo de inversión en inteligencia artificial aplicada a la ciberseguridad. Nvidia y Apple, en cambio, ayudaron a contener las pérdidas del sector tecnológico.
Del lado positivo, los datos económicos sorprendieron al alza: las solicitudes semanales de subsidio por desempleo cayeron a 206.000, mejor de lo esperado, y el índice manufacturero de la Fed de Filadelfia saltó a 47,4 puntos, su mejor lectura desde abril de 2021.
🛢️ El petróleo reaviva el fantasma inflacionario

El otro gran protagonista del día es el petróleo. El crudo Brent se acerca a los 94 dólares por barril y el WTI estadounidense ronda los 87-88 dólares, ambos avanzando más de 2% y encadenando cinco sesiones consecutivas al alza. El detonante fue un mensaje del presidente Donald Trump en el que amenazó con lo que llamó la "operación económica más aplastante jamás emprendida contra un país" en referencia a Irán, además de reiterar el bloqueo naval a los puertos iraníes y advertir con consecuencias severas a cualquier nación o entidad que mantenga negocios con Teherán.
La tensión se concentra en el Estrecho de Ormuz, ruta crítica para el transporte marítimo de crudo y gas natural licuado a nivel global. Según Axios, el ejército estadounidense habría establecido de forma discreta un corredor marítimo para movilizar cerca de 10 millones de barriles diarios, aunque firmas de monitoreo como Kpler reportan que el tráfico naval por la zona se mantiene sin cambios visibles.
En paralelo, el gas natural europeo alcanzó su nivel más alto desde marzo por el mismo temor a interrupciones en el suministro. En el frente comercial, Estados Unidos avanza en un acuerdo para reducir a la mitad los aranceles al acero y aluminio canadienses, mientras que China anunció aranceles antidumping sobre importaciones de polioximetileno provenientes de EE. UU., la Unión Europea, Taiwán y Japón.
🛒 Walmart y la grieta del consumidor estadounidense
El otro gran catalizador de la caída bursátil fue Walmart, cuya acción se desploma entre 8% y 9% después de reportar el menor crecimiento de ventas comparables en Estados Unidos en seis años (2,60% frente al 3,67% esperado por el mercado), pese a que tanto sus ganancias como sus ingresos superaron las expectativas de los analistas. La compañía también recortó su guía de utilidades por acción para el próximo año fiscal, a un rango de 2,80 a 2,87 dólares, por debajo del consenso de 2,90 dólares.
Dado su tamaño y alcance, Walmart funciona como un termómetro del consumidor estadounidense promedio, y esta señal reaviva las dudas sobre una posible desaceleración del gasto de los hogares.
El golpe no fue aislado: Advance Auto Parts se hundió más de 20% tras reportar una caída inesperada en ventas comparables, con su director ejecutivo señalando que "los presupuestos familiares más ajustados restringieron el gasto más de lo anticipado". En contraste, Deere & Company subió cerca de 4% después de elevar su previsión de utilidades netas para el año fiscal, evidenciando que la desaceleración del consumo no es uniforme en toda la economía.
De fondo, la temporada de resultados del segundo trimestre sigue siendo sólida: el S&P 500 acumula un crecimiento de utilidades cercano al 32%, muy por encima del 23% proyectado inicialmente, con el 86% de las 465 compañías que ya reportaron superando las expectativas de los analistas.
🪙 Bitcoin rompe resistencias y revive el "debasement trade"

En medio de la turbulencia en acciones y bonos, las criptomonedas viven su mejor jornada en meses. Bitcoin superó los 70.000 dólares por primera vez desde junio, acumulando una ganancia de más de 11% en dos días, mientras que Ether avanza cerca de 4% hasta ubicarse por encima de los 2.300 dólares. El impulso combina dos factores: por un lado, la señal de mayor liquidez que dejó el anuncio de recompras del Tesoro, que debilitó ligeramente al dólar; por otro, el respaldo explícito de Trump a la aprobación de la Ley Clarity, una iniciativa que busca dar un marco regulatorio más claro a las criptomonedas en el Congreso estadounidense, con una votación en el Senado prevista para el próximo mes.
Las acciones ligadas al sector acompañaron el rally: Strategy (antes MicroStrategy) subió cerca de 9%, MARA Holdings más de 8%, Coinbase alrededor de 6% y Riot Platforms cerca de 5%. Este movimiento reactivó el llamado "debasement trade", la estrategia que gana tracción cuando los inversionistas buscan refugio en activos duros —bitcoin, oro y plata— ante la preocupación por la devaluación de las monedas fiduciarias y el creciente déficit fiscal estadounidense.
El oro, sin embargo, retrocedió cerca de 0,9% y volvió a ubicarse por debajo de los 4.500 dólares por onza, aunque conserva buena parte de las ganancias recientes.
En Asia, el impulso tecnológico también se sintió con fuerza: el Kospi surcoreano saltó 5,89%, su mayor movimiento en meses, impulsado por Samsung Electronics y SK Hynix tras anunciar ambiciosos planes de recompra de acciones.
🔎 Qué deben tener en cuenta los inversionistas
- La intervención del Tesoro es táctica, no estructural. El hecho de que el efecto de las recompras se haya disipado en un solo día confirma que el problema de fondo —déficit fiscal elevado y una deuda que ya supera los 40 billones de dólares— sigue sin resolverse. Los rendimientos podrían seguir siendo volátiles mientras el mercado "testea" cuánto está dispuesto a intervenir el Tesoro.
- Nvidia como próximo catalizador. Con pocos eventos relevantes en el calendario del resto de la semana, los resultados de Nvidia la próxima semana serán determinantes para saber si el ciclo de inversión en inteligencia artificial mantiene el ritmo que ha sostenido buena parte del rally bursátil de este año.
- La bifurcación del consumidor es la clave a vigilar. El contraste entre una Walmart débil y una Deere fortalecida sugiere una economía desigual, donde el gasto discrecional de los hogares de ingresos medios y bajos podría estar bajo mayor presión que el gasto corporativo o agrícola.
- En cripto, la fecha a marcar es la votación de la Ley Clarity. Más allá del entusiasmo de corto plazo, el verdadero catalizador estructural para el sector sería la aprobación de un marco regulatorio claro; el nivel de 75.000 dólares —cercano al costo base promedio de Strategy— será una referencia técnica y psicológica relevante.
- Jackson Hole y la reunión de la Fed de septiembre concentran el riesgo de política monetaria. La ambigüedad de Warsh sobre el rumbo de las tasas mantiene a los mercados sin una brújula clara, lo que puede traducirse en mayor volatilidad en las próximas dos semanas.
✍️ Visión Sigma

Lo ocurrido esta semana ilustra con claridad la diferencia entre calmar un síntoma y resolver una enfermedad. El plan de recompras de Bessent logró, por un día, bajar la fiebre de los rendimientos, pero no atacó la causa: un déficit fiscal que crece más rápido que la economía y una oferta de deuda que el mercado empieza a cuestionar abiertamente. Cuando la intervención de un actor tan grande como el Tesoro estadounidense dura menos de 24 horas en sostener el mercado de bonos, es una señal de que las fuerzas estructurales —gasto militar creciente, envejecimiento poblacional, intereses de la deuda— pesan más que cualquier gesto de política puntual.
Para el inversionista de largo plazo, esto refuerza la importancia de no interpretar cada intervención gubernamental como una solución definitiva, sino como un parche que puede comprar tiempo, pero no dirección. La reactivación simultánea del oro, la plata y bitcoin como refugios frente a la devaluación monetaria no es casualidad: es el mercado enviando una señal coherente sobre hacia dónde fluye el capital cuando la confianza en la disciplina fiscal se debilita.
Al mismo tiempo, la divergencia entre Walmart y Deere nos recuerda que Estados Unidos no es una economía homogénea. Los portafolios diversificados que combinan exposición a sectores defensivos, energía y activos duros probablemente naveguen mejor este entorno que aquellos concentrados únicamente en el consumo discrecional o en la narrativa de tasas a la baja. La disciplina, más que la predicción, sigue siendo la ventaja competitiva más duradera en este tipo de mercados.